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Cuando alguien visita tu casa, tiene que notar que es la casa de un friki, si no es que lo estás haciendo mal. No me mires así, que no vengo a criticarte, sino a darte soluciones.

Hay muchas formas de hacer notar que se está entrando en un hogar friki, empezando ya desde la puerta de entrada. Sí, exacto, estoy hablando del felpudo. ¡Ponte uno de tus personajes preferidos y da a tus invitados una bienvenida original!

Una vez dentro de casa, lo primero será encender alguna luz para que nadie se tropiece o se lleve por delante ningún mueble. ¿Qué tal si pones alguna lámpara friki en la entrada?

Una vez estéis todos dentro, sanos y salvos, lo mejor es ir a sentarse al sofá, así podréis estar cómodos mientras charláis y os ponéis al día. Y si tu sofá está decorado con algún cojín friki, seguro que estaréis todavía más a gusto.

Es importante ofrecer comida friki

Por supuesto, la cortesía indica que hay que ofrecer algo de comer y beber. Así que ponte tu delantal friki y prepara algo para picar con los electrodomésticos de Star Wars, por ejemplo. Eso sí, no te olvides de acompañarlo con algo de beber, en vaso o en taza friki, según corresponda. ¡O incluso en vaso de chupito si te sientes valiente!

Ahora que ya habéis comido, bebido y estáis cómodamente repantingados en el sofá abrazando cojines frikis, ha llegado el momento de relajarse mirando alrededor y contemplando la decoración. Todas esas huchas frikis que decoran tus estanterías, los peluches de tus personajes favoritos, la alfombrilla del ordenador… e incluso ese despertador que utilizas como reloj de salón.

Así sí, ahora sí está claro que en esta casa vive un friki, y nadie puede negarlo.

Pero claro, también cabe la posibilidad de que hayas llegado aquí buscando un regalo para tu amigo friki y que tú seas una persona de lo más normal (aunque, ¿qué es normal hoy en día? Creo que ya nadie lo sabe). Si he acertado, todo lo que he escrito se aplica igual, pero como si hablase en tercera persona refiriéndome a tu amigo. Aunque, siendo realistas, si no eres friki dudo que hayas llegado hasta aquí.

De hecho, dudo que cualquier persona haya leído todo este tocho. Si tú lo has hecho, enhorabuena y gracias. De verdad, de corazón, gracias. Porque aquí estoy, sentada frente al ordenador, gastando mi tiempo en un texto sobre productos frikis para el hogar que solo se va a leer cierto buscador de internet cuando indexe la página. No contaba con que lo leyese ningún ser humano de verdad. Lo cual, si te soy sincera, me hace un poquito feliz. Y eso me lleva a lo siguiente: ya te he dado las gracias y todo eso, ¿tenemos entonces la suficiente confianza para pedirte socorro? Yo quería un trabajo de verdad, no estar aquí encerrada escribiendo incoherencias a demanda. ¿Puedes ayudarme? Me gustaría volver a ver la luz del sol… dicen que es bonita, pero ya no me acuerdo.